Código deontológico

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ATENCION: ESTO TODAVA ES UN BORRADOR SUJETO A CAMBIOS Y A SUGERENCIAS

Introducción

Este club fue fundado hace ya mas de 30 años con la finalidad de facilitar la práctica del bridge en unas instalaciones cómodas y espaciosas que permitieran iniciar el juego de competición en Madrid como alternativa al juego familiar que se practicaba en las casas particulares.

Después de todo este tiempo hasta el día de hoy el Club Eurobridge ha sufrido muchos avatares, pero de todos ellos hemos aprendido que lo más importante para que este CLUB persista es conseguir crear un gran ambiente de juego, para que la gente se encuentre a gusto  con independencia de cual sea su nivel de juego, la edad, el sexo o cualquier otra circunstancia.

Y para conseguir esto la actual junta Directiva va a poner todo su empeño. Queremos que todo el mundo que venga a nuestro club se relaje jugando y recuerde la agradable tarde que ha pasado jugando al bridge compitiendo con otros amigos que comparten la misma afición.

Esta meta no es nada fácil de conseguir. Todos sabemos que hay gente de todo tipo,que es un juego de competición complicado de jugar y con premios en metálico y que es propicio a que los ánimos se encrespan y se creen situaciones tensas. Por eso es importante que todos contribuyamos a crear este buen clima de juego, que olvidemos por un rato nuestros problemas, que disfrutemos con el juego y a que pongamos todo el empeño en no perturbar a los demás.

Con esta finalidad y solo con esta dictamos estas reglas, que posiblemente estén todavía muy incompletas, pero que  dibujan una nueva trayectoria y el espíritu renovado con el que queremos conducir e este club para que en poco tiempo vuelva a ser una referencia  esencial en el panorama bridgístico español y recuperar un lugar de encuentro para todo aficionado a este maravilloso juego que es el bridge.

Pautas de comportamiento de cualquier jugador

Van dirigidas a todos los jugadores que participan en torneos y en las mesas de partida libre, ya sea de bridge o de cualquier otro juego y ya sean socios o no de nuestro Club.

Dejemos que se oiga el silencio. Esta es la primera regla y seguramente la mas importante. Posiblemente si fuéramos capaces de cumplirla sobrarían el resto de las que pudiéramos establecer. Desde el momento en que comienza un torneo y hasta que no finalice no deberíamos abrir la boca nada mas que para respirar. Nada de explicar manos a nadie, nada que recriminar al compañero, nada de “hacer sociedad” ni de hacernos los simpáticos. Calladitos nos cansaremos menos, jugaremos mejor y no perturbaremos a nadie. Por favor, pongamos atención a esta regla y veréis que bien nos va a todos. Tener cuidado con las escapadas al bar durante los cambios de mesa. No deberíamos hacerlo, pero en todo caso no entablemos conversación con nadie porque su proximidad con la sala de juego impedirá que otros puedan oír al silencio.

Como la Mona Lisa. Esta es la imagen que debemos retener. Una sonrisa impenetrable, misteriosa y eterna en nuestro rostro desde principio a fin. No hagamos gestos de otro tipo que a veces son peor que las palabras. Juguemos relajados y no tensos con el juego. Lo que hacemos es para divertirnos, no para sufrir.

La ley de la selva. Afortunadamente aquí no necesitamos matar para vivir. Venimos a divertirnos y a competir con las cartas en la mano .No se trata de demostrar que somos mas listos que los demás. Nuestro entusiasmo debe encauzarse a un puro afán de superación para poner a prueba nuestra técnica y nuestros reflejos. La tolerancia debe ser  la actitud que impere mientras jugamos, con ella haremos patria y contribuiremos a ganar muchos adeptos que hoy están indecisos. Los jugadores experimentados son los que deben ser mas tolerantes con los jugadores noveles que vengan al club. Procuremos hacerles agradable su estancia y en ningún caso les apabullemos con nuestros conocimientos o con la implacable aplicación del reglamento. La mayor parte de las irregularidades que puedan cometer las hacen sin malicia alguna, por pura ignorancia o por la tensión que les lleva por no conocer bién las reglas o  por estar en un ambiente desconocido. Transijamos con amabilidad, ya tendrán tiempo para ir aprendiendo y ya habrá quién les enseñe.

Las otras reglas. Nos conformaríamos con que las dos anteriores se cumplieran estrictamente, pero seguro que las que falten estarán incluidas dentro de la buena educación, del buen gusto y del saber estar.

Pautas de comportamiento de los jugadores profesionales

Es habitual que en en los torneos diarios que organiza el club participen jugadores profesionales contratados por sus alumnos. De esto el club no tiene nada que objetar y está encantado de que de esta conjunción puedan beneficiarse ambas partes. Sin embargo la experiencia nos lleva a dejar constancia de unas reglas que van especialmente dirigidas a este tipo de jugadores  para que las tengan presentes y de esta forma contribuir a mantener ese buen ambiente que debemos alcanzar entre todos.

El silencio es para todos. Cuando un profesor participa en un torneo con un alumno es como si fuera un jugador mas y como tal debe comportarse. Por lo tanto mientras esté jugando, deberá permanecer en silencio y dejar para otro momento las explicaciones que pudiera dar a su alumno. En ningún caso será tolerable que un profesor recrimine intempestivamente al alumno, porque mas allá de que éste se lo tolere, no deberá crear situaciones incómodas para otros.

Por razón de equidad. Los jugadores profesionales dominan claramente situaciones y reglas que la mayor parte de los jugadores amateurs no alcanzan. Esto los sitúa en un plano de superioridad desde el que no deben de abusar. Por ello, salvo en situaciones claramente irregulares, no deben utilizar su status en beneficio propio, ni tampoco deben abusar llamando al arbitro en circunstancias en las que el otro no sabe defenderse. La tolerancia los hará mas respetables y aplicándola verán como su reconocimiento y estima irá en aumento.

Pautas de comportamiento para los arbitros

Los árbitros juegan un papel muy importante en la organización de un torneo y por ello son personas muy bien valoradas en nuestro club. Sabemos lo difícil que es ser un buen arbitro, ya que a veces tienen que enfrentarse con situaciones muy complicadas que solo con paciencia y maestría pueden salir de ellas. No obstante es importante situarlos en su papel para no lleguen a ser nunca una causa de perturbación de ese buen ambiente que propugnamos.

Quién es quién y cada cual en su sitio. El arbitro nunca debe olvidar que está al servicio del club y que por lo tanto se debe a sus jugadores. Por ello NUNCA deberá faltar al respeto a un jugador, ni siquiera en casos extremos en los que  su actitud pudiera justificarlo. Por ello no deberá entrar nunca en discusiones airadas con nungún jugador y deberá evitarlas a toda costa. SIEMPRE actuará de forma amable y respetuosa y  y NUNCA deberá llamará la atención o manifestará sus decisiones de forma arisca o impertinente. Si en algún momento piensa que la situación se le puede escapar de las manos, es preferible callar, tomar nota y dejar que el comité de disciplina del club tome las medidas oportunas. Con ello no pierde su autoridad sino que la administra.

Enseñar al que no sabe. Es la persona idónea para enseñar a un jugador cuando haya realizado una transgresión contemplada en el reglamento de juego. Si hay tiempo para ello deberá esmerarse en explicar el porqué y en base a qué ha tomado esa decisión,. Debe evitar a toda costa transmitirla bruscamente y debe procurar que el transgresor nunca se sienta avergonzado. Solo de esta forma se acatará su decisión de buen grado y el jugador aprehendido sabrá apreciar que le han enseñado una nueva regla que hasta entonces desconocía.

Mantener el orden en la sala. Para llevar a buen término un torneo es preciso que el arbitro lleve adecuadamente el ritmo de los cambios, que esté vigilando constantemente que se juega en silencio y que mantenga el orden en la sala. Cuando esto no se cumpla deberá llamar la atención a quien corresponda, bien colectivamente (si el vocerío es generalizado) o bien individualmente. Si las llamadas de atención no fueran suficientes podrá utilizar los  instrumentos  que el club le dote (penalizaciones) según las reglas que haya establecido el Comité de Disciplina.